Este 11 de febrero, Sasfer, empresa del Grupo IAPSER, celebró 45 años de recorrido.
Un camino sostenido por el compromiso diario, la responsabilidad y, sobre todo, la vocación de servicio de quienes forman parte de este equipo. A lo largo de estas décadas, muchas personas encontraron en SASFER un acompañamiento cercano, humano y confiable.
Y porque las historias se cuentan mejor en primera persona, así se vive SASFER en palabras de su equipo:
«Entré en 1986 sin imaginar que este oficio iba a acompañarme toda la vida. Con los años aprendí que la gente llega con el alma abierta, atravesada por el dolor, y que una palabra tranquila puede darle un respiro.
Muchos recuerdos me siguen marcando. Cada tanto alguien me saluda sin que yo recuerde su cara, y recién ahí me doy cuenta de que estuve acompañando en las despedidas de sus seres queridos. Ahí es donde entendés la dimensión de este trabajo: quedamos guardados en la memoria de estas personas, que nos agradecen por estar.
Son décadas de convivir, de compartir turnos y aprendizajes. Para mí, esto se volvió una forma de estar en el mundo. Ojalá todos pudieran ver la entrega con la que acá se trabaja.”


“El clima que busca una familia cuando llega es serenidad, y eso se construye con gestos pequeños: una sala bien presentada, el tono justo al conversar y presencia que acompaña sin imponerse.
SASFER me dio un camino, una actividad que me permitió crecer y construir mi vida. Todo lo que tengo surgió de este trabajo, y por eso le guardo un agradecimiento enorme.”
“Hace poco más de un mes que estoy en el equipo y me sorprendió cómo me sostuvieron desde el primer día. Vengo de trabajar en otros rubros, y acá el trato con las personas que duelan tiene una profundidad distinta. Mis compañeros me fueron mostrando cómo acercarme, qué decir y cuándo guardar silencio.
Al principio algunas situaciones impactan, pero este oficio se aprende en movimiento, prestando atención y dejándose guiar.
Hoy me siento parte y orgulloso de contribuir a un servicio que significa tanto para la comunidad.”

Weisheim

“Vengo para sumar, acompañar y trabajar junto al equipo. Para mí es un honor aprender de quienes llevan años sosteniendo este servicio con una sensibilidad enorme, y a aportar lo mejor de mí para que sigamos creciendo desde el respeto y la humanidad.
Me pongo la camiseta con orgullo, porque lo que hacen todos los días tiene un valor inmenso para las familias y para la comunidad.”


